Salinas de Cabo de Gata

Las Salinas de Cabo de Gata se formaron durante el periodo Cuaternario por la colmatación de una llanura localizada entre las estribaciones de la Sierra del Cabo de Gata y el mar Mediterráneo. La entrada de las aguas y la fuerza de los vientos de poniente dieron lugar a una barra litoral que originó una albufera, la cual ha sido explotada como salinas desde tiempos inmemoriales, dando lugar a uno de los ecosistemas más singulares del mediterráneo español.

Estas salinas son las últimas de Almería que quedan en activo; su sal es muy apreciada por su alto contenido en yodo, lo que la ha convertido en el producto gourmet “salinas de parques naturales”.

Con aproximadamente 400 hectáreas, se extienden paralelas a la línea de costa, separadas de la playa por una barrera de dunas y al pie de la Sierra del Cabo de Gata. Se pueden diferenciar distintos tipos de charcas según su función en la explotación salinera: evaporadoras, calentadoras, concentradoras y  cristalizadoras, en estas últimas es donde se realiza la actividad industrial.

El aporte de agua marina se realiza mediante un complejo sistema de canales, aprovechando el desnivel que tienen respecto al mar y las numerosas ramblas que desembocan allí, aportan el agua de lluvia.

Aparte de su valor productivo (unas 40.000 toneladas anuales de sal), poseen un  alto valor ecológico, pues es el hábitat de multitud de especies animales y vegetales.

Las salinas están incluidas como parte integrante del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, declarado por la Junta de Andalucía en 1987, apareciendo como Área de Reserva dentro del mismo. Constituyen una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) dentro de la Unión Europea, así como un Humedal de Importancia Internacional según el Convenio Ramsar.

La flora de las salinas está compuesta principalmente por distintas especies de plantas adaptadas al ambiente salino. En las zonas perimetrales abundan los juncos, además de carrizales y cañaverales en las zonas que reciben aporte de agua dulce. La llanura litoral aparece tapizada por matorrales bajos y herbazales, donde dominan tomillos, pegamoscas y algunos endemismos como la zamarrilla del Cabo. El pie de monte que las separa de la sierra presenta formaciones vegetales en las que dominan palmitos, cambrones y cornicales.

Encontramos una elevada riqueza de especies de aves, que utilizan estas salinas como punto de descanso y avituallamiento en sus movimientos migratorios entre África y Europa.

La presencia del flamenco rosado o común a lo largo de todo el ciclo anual es una de las principales singularidades ornitológicas que presentan estas salinas.

En las inmediaciones de las salinas se halla La Almadraba de Monteleva, población pesquera que marca su enclave con la torre de la iglesia, que destaca a lo lejos en el paisaje. El nombre de la población alude a las antiguas almadrabas de pesca de atún. Al Este de La Almadraba se encuentra La Fabriquilla, una pequeña localidad junto al Cerro de San Miguel que lleva su nombre por una antigua fábrica de electricidad.

Detalle del recorrido

El itinerario propuesto realiza un recorrido por el perímetro de las salinas, incluyendo tanto el”área de reserva”, como el complejo industrial. Recomendamos llevar unos prismáticos para una mejor observación de las aves, que podremos reconocer ayudados por los paneles informativos situados a lo largo del recorrido.

El comienzo del trayecto se sitúa en el Área de Observación (1) que se encuentra en la carretera de Almería a Cabo de Gata, a la izquierda a unos 300 m. antes de llegar a este último.

Antes de adentrarnos en el sendero podremos disfrutar de una espectacular panorámica, bajamos la escalinata que hay junto al puesto de observación y nos dirigimos hacia el Sur por el camino que discurre paralelo a la valla de las salinas.

Este camino, tras atravesar un complejo de dunas enlaza con una pista (2) y a partir de ahí iremos por la pista, paralelos a la línea de playa y junto a la valla. De esta forma podemos ir observando cómo varían las distintas comunidades de fauna y flora, pasando junto a los observatorios de aves (3,4 ,5), de obligada visita, para ver con detenimiento la avifauna de las charcas, hasta llegar a la iglesia de las Salinas (6) y al complejo industrial (7).

A continuación del poblado salinero llegamos a la Almadraba de Monteleva (8), caminamos por su paseo marítimo para volver de nuevo al entorno de las salinas y ver los estanques más orientales (9).

A partir del último estanque, la senda gira (10) y nos espera el camino de vuelta por el lado norte de las salinas, donde no sólo podremos apreciar la magnitud y belleza de estas charcas y su singular vegetación y fauna, sino que también se abre ante nosotros la zona de pie de monte de la Sierra del Cabo de Gata con sus peculiaridades.

Realizamos el trayecto de vuelta por la pista, pasando por otro observatorio de aves (11) a unos 2km del punto anterior, hasta llegar al cruce de caminos (12), donde tomamos a la izquierda una carretera que discurre junto a los invernaderos para tomar después una senda (13) que nos lleva a la carretera, la cruzamos (14) para seguir por la cuneta hasta llegar de nuevo al punto de inicio.

Punto Nombre Altitud Distancia
1 Inicio, Area de Obervación 2 0
2 Entronque con Pista 4 895
3 Obervatorio de Aves 4 1.530
4 Obervatorio de Aves 3 2.408
5 Obervatorio de Aves 3 2.952
6 Iglesia de las Salinas 5 3.081
7 Complejo Industrial Salinero 3 4.059
8 Paseo Maritimo Almedraba Montelava 3 4.452
9 Final Paseo Maritimo, Inicio Estanques Orientales 2 4.908
10 Giro 90º Cogemos Camino de Retorno 1 5.235
11 Observatorio de Aves 1 7.221
12 Cruce Camino Junto Invernadero 3 9.995
13 Cruce con Senda 2 10.110
14 Cruce con Carretera 1 10.510

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