Sendero Urbano Rambla Belén

Unos elementos significativos del paisaje urbano almeriense era la confluencia de tres cauces secos (ramblas de Amatisteros, Iniesta y Belén) en el interior de la ciudad, para discurrir desde el Barrio Alto en una sola rambla hasta el mar. Será desde su encauzamiento a finales del siglo XIX el borde urbano y límite del crecimiento de Almería hasta prácticamente los años 50 del siglo pasado.

La Rambla era un cauce seco y polvoriento, canal ocasional de fuertes riadas, frecuente vertedero, pero sobre todo una barrera que dividía la ciudad histórica de la expansión de levante de la segunda mitad del siglo XX.

Debía ser recuperada urbanísticamente y se convierte en un proyecto estelar de las primeras corporaciones democráticas.

Había que transformar un espacio marginal en un elemento de integración y reestructuración urbana de primer orden, permitiendo además incorporar espacios públicos, áreas ajardinadas y paseo.

Se convoca un concurso de ideas en 1985, ganado por el arquitecto Antonio Góngora Sebastián, y posteriormente el proyecto se plasmó en un Plan Especial de Ordenación Urbana de la Rambla en 1993, materializado en seis tramos o fases.

La viabilidad de la actuación implicó obras hidráulicas  previas de retención y canalización de las aguas: presas en cabecera de las cuencas y canalización de la Rambla en suelo urbano mediante un cajón subterráneo que conduciría al mar las aguas de las riadas.

El periodo de ejecución de las obras se extendió desde 1994 a 2001, comenzando con el proyecto VI de la Rambla de Amatisteros y conforme se iban concluyendo se incorporaban a la vida de la ciudad.

Cada tramo presentaba un tratamiento diverso al pasar por áreas distintas, diversos elementos arquitectónicos y predominio de arbolado y jardín. Ello conllevó proyectos específicos por un equipo de arquitectos colaborando con Antonio Góngora.

La reordenación de éste espacio céntrico de la ciudad, formado por las Avenidas de Federico García Lorca y Reina Regente, por la que discurrió el cauce de la rambla que atraviesa la ciudad de Norte a Sur, se constituye en la mayor transformación urbana del siglo XX, que debía recuperar la presencia y el sentido del mar, convirtiéndose en un elemento de integración y encuentro de los almerienses.

DETALLE DEL SENDERO

Se inicia éste sendero urbano con sentido ascendente, al final de la Avenida Reina Regente (prolongación del Paseo de Almería), dentro de la propia rambla, junto a la “Fuente de los 102 Pueblos” (P-1) como homenaje al número de pueblos de la provincia, y en la denominada Plaza de las Velas, donde destaca un monolito de mármol de grandes dimensiones.

Desde éste inicio y mirando hacia el Sur, podemos observar la desembocadura de la rambla en el mar. Al fondo en el muelle de levante destaca una torre azul donde se ubica el Centro Regional de Salvamento Marítimo.

Al propio inicio y a nuestra izquierda, encontramos la estatua de “La Caridad” (P-2), la cual nos recuerda el pasado de la rambla y representa a una madre con sus dos hijos que, según la tradición, se hallaron enterrados bajo el fango de la terrible inundación del 11 de septiembre de 1891. Además, hubo numerosos damnificados que se realojaron en el nuevo barrio de La Caridad construido exprofeso gracias a la obra benéfica de la Asociación de la Prensa Madrileña.

A raíz de éste evento, se convirtió en una necesidad prioritaria el encauzamiento de la rambla, así en 1894 se iniciaron las obras bajo la dirección de los ingenieros Javier Sanz y Valero Rivera, adoptando un trazado convergente con el Paseo de Almería.

Desde nuestro inicio, a nuestra izquierda podemos contemplar en la plaza “Emilio Pérez” (P-3), también conocida como Plaza Circular, edificios emblemáticos de la Almería antigua. Hacia 1910  el edificio de La Peñilla, o de López Rull, y el del Banco de España, que sustituyó al primitivo.

Causa sensación, que en el misma plaza encontremos una edificación tipo chalet montañés, propiedad de González Montoya, rodeado de zona ajardinada.

Cruzamos y continuamos nuestro caminar, encontramos zonas arboladas, ajardinadas, mobiliario urbano y esculturas metálicas modernistas de grandes dimensiones, que dan realce a la zona.

Más adelante, a la altura de la calle General Segura, encontramos una “Fuente Circular” (P-4) cuyos chorros y sonido reconfortan.

Llegamos a la altura de la calle Rueda López (elevándonos de nivel), y a nuestra izquierda, según ascendemos, encontramos un edificio emblemático de Almería: el Instituto de Educación Secundaria “Celia Viñas” (P-5), antigua “Escuela de Artes y Oficios”, realizada por el arquitecto Joaquín Rojí  y López Calvo en la segunda década del siglo XX. Con una arquitectura  monumentalista y académica. Debe su nombre a una inolvidable profesora de la posguerra.

Llegamos al cruce con la Avenida de la Estación y posteriormente con el de la calle Gregorio Marañón, pudiendo observar en éste tramo, el agradable tratamiento urbanístico dado.

Al inicio del siguiente tramo, y a nuestra derecha, observamos el edificio del colegio “La Salle” (P-6), edificado antes de la guerra civil. La fachada mantiene el principio de regularidad y subraya la distribución de los huecos con los recursos habituales.

Este centro de enseñanza contó con profesores que se dedicaron entre otras cosas, al estudio de la flora de la provincia, destacando el hermano Jerónimo y el hermano Rufino Sagredo, recibiendo varias distinciones por la calidad de los trabajos aportados al Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Hay que hacer constar que desde el inicio de ésta ruta, a ambos lados de la rambla y a lo largo prácticamente de toda ella, conviven  con los edificios antiguos, otros de corte moderno que se construyeron a lo largo de los años, con mayor o menor acierto.

En éste tramo, antes de llegar al cruce de la calle Santos Zárate, llama poderosamente la atención  un “Estanque Rectangular” (P-7) de grandes dimensiones, cuyos tramos en cascada dan frescor y sus sonidos relajan al paseante. En éste punto además, encontramos un monolito de mármol en similitud con el del punto de partida.

Cruzamos y atravesamos zonas de juegos y agua, hasta llegar al cruce de Alcalde Muñoz, que pasamos, entrando en el siguiente tramo donde destaca un “Anfiteatro” (P-8) a cielo abierto y bajo nivel rasante, lugar de representaciones varias, ubicado a la altura de la calle Murcia.

En éste punto, a la derecha, se encuentra la calle Real del Barrio Alto, lugar importante al ser la “Confluencia de las dos Ramblas” (P-9): derecha “Amatisteros”, la cual dejamos, tomando a la izquierda por la rambla “Belén”, por la que continuamos nuestro caminar.

El tratamiento urbanístico de la rambla “Amatisteros”, es similar al de rambla “Belén”, pero teniendo en cuenta su menor anchura que condiciona diversos aspectos. Así como en la rambla “Iniesta”, por tener una menor entidad.

Al cruzar, en el siguiente tramo, encontramos a nuestra izquierda con una hilera de “Viviendas Obreras” (P-10) de planta baja, denominadas de “Los Jardinillos” con una fachada característica, y que proliferaron en la época de explosión demográfica debido a las minas, la uva, el esparto y las obras de infraestructura.

Al final de éste tramo, hallamos la Calle/Carretera de Granada, donde se ubica una fuente que determina éste lugar denominado “La Gloria” (P-11).

Cruzamos, e iremos encontrando sucesivas zonas tratadas urbanísticamente, tanto de vegetación, como de mobiliario urbano, zonas infantiles, diversas fuentes, etc.

Desde aquí a nuestra izquierda queda el Barrio de la Plaza de Toros, y a nuestra derecha el de Los Ángeles, a lo largo del recorrido, que atravesamos en diversas ocasiones, hasta llegar al Paseo de La Caridad.

En éste punto, a la izquierda se encuentra la portada antigua que da acceso a la “Finca Santa Isabel” (P.12), también denominado Cortijo Fischer (o del Gobernador).  En su interior, se halla una edificación que es un importante ejemplo almeriense de arquitectura modernista de finales del siglo XIX, construida por Herman Federico Fischer, cónsul de Dinamarca en Almería y exportador. Era una rica plantación de uva, regada por el canal de San Indalecio.

Ésta finca de grandes dimensiones, que vamos viendo a lo largo de todo el trayecto, ubica en su parte norte, con acceso independiente, diversos edificios modernos dedicados tanto a la enseñanza como a la administración.

En paralelo, en nuestro recorrido y a la derecha, vamos observando una gran zona descampada (al norte del barrio de Los Ángeles), que entra a formar parte  de la denominada zona de La Molineta. En la parte baja, destaca una edificación singular aislada, algo deteriorada: el Cortijo Bellavista o “Casa de Los Góngora” (P-13), propietarios  de la mayor parte de la franja verde que la rodea.

Observaremos otras edificaciones tipo cortijos tradicionales, en las inmediaciones, entre ellas el Cortijo de la Campella  así como un torreón que fue noria de viento o molinetas, que dan nombre a la zona.

En nuestro caminar, llegamos al punto final delimitado por un mirador en alto, desde donde se contempla la “Rotonda de la Autovía” (P-14)  que da acceso a la A-7/A-92, donde se encuentra el Centro Geriátrico “Ballesol”, a izquierda y la Gasolinera a la derecha.

Es el momento de iniciar la vuelta por el mismo camino, observando con detenimiento algunos detalles que se nos pasaran por alto en nuestra ruta de ida, llegando al punto de inicio.

Punto Nombre Altitud Distancia
1 Inicio Plaza de las Velas 5 0
2 Estatua de la Caridad 8 72
3 Plaza Emilio Perez 11 119
4 Fuente Circular 16 257
5 Instituto Celia Viñas 18 407
6 Colegio de la Salle 21 774
7 Estanque Obelisco 23 834
8 Anfiteatro 34 1.172
9 Confluencia Rambla Belen y Amatisteros 34 1.225
10 Viviendas Obreras “Los Jardinillos” 34 1.285
11 Fuente La Gloria 40 1.463
12 Finca Santa Isabel 53 2.004
13 Casa de los Gongora 57 2.118
14 Mirador – Rotonda 64 2.565

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